Revista Científica Arbitrada de Investigación en Comunicación, Marketing y Empresa
REICOMUNICAR. Vol. 7, Núm. 14 (Ed. Julio – Diciembre 2024) ISSN: 2737-6354.
Análisis crítico del discurso sobre femicidio y violencia machista en el marco de la Ley
Orgánica de Comunicación.
pareja (Estrella Peñamedrano, 2007). La fuerza de lo masculino se constata en
el mismo momento que no tiene que justificarse: la visión androcéntrica se
impone como natural y no tiene necesidad de definirse en discursos que tienen
como objetivo legitimarla (Bourdieu, 2000).
Lo anterior, indica que, tal y como lo establecen autores como Larrauri (2007)
existen, por lo menos, tres razones por las cuales las mujeres son un colectivo
vulnerable: la primera es la situación desigual de poder político, económico y
social; la segunda es la condición física; y, la tercera, las creencias sociales que
la rodean. Las creencias simbólicas de debilidad, inferioridad, dependencia,
obediencia e ignorancia e inconsciencia que son contempladas socialmente
como parte de la naturaleza femenina, y que en gran medida son introyectadas
por las mujeres, convierten a éstas en blanco fácil de la violencia sexual y con
una percepción total de indefensión (Villaseñor y Castañeda, 2003, p. 54). Es
importante, además, no tomar en cuenta que las formas de violencia no ocurren
en un entorno neutral si no en una estructura social patriarcal que, en algunos
aspectos, mantiene vigentes ciertos usos y costumbres que limitan la autonomía
y libertad de las mujeres, naturalizan su sometimiento, impiden su emancipación
y, en último término, contribuyen a mantener la violencia contra ellas (Ferrer,
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007). Para Thompson (1993), la transmisión de las formas simbólicas llega a
estar cada vez más mediada por los aparatos técnicos e institucionales de las
industrias de los medios. Es decir, pensar a la mujer como débil físicamente,
pero sobre todo psicológicamente, está inscrito en un relato naturalizado por los
medios de comunicación –el cine, las canciones, la publicidad e incluso los
discursos socio-biológicos (Hernández, 2007, p. 110).
Las noticias negativas, en los medios de comunicación, relacionadas con
violencia, tienen más presencia que las positivas, generalmente políticas y
dentro de ellas, los medios tradicionales difunden principalmente los delitos que
tienen un grado de violencia mayor o que representan una masa más significativa
de eventos (Carrión, 2008). Los hechos de violencia contra las mujeres
constituyen una violación de los derechos humanos (CEPAL, 2014); frente a
esto, en los últimos años las organizaciones de mujeres e instituciones del
Estado, trabajan políticas en torno a la violencia machista, mientras los medios
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