Revista Científica Arbitrada de Investigación en Comunicación, Marketing y Empresa
REICOMUNICAR. Vol. 9, Núm. 18 (Ed. Julio – Diciembre 2026) ISSN: 2737-6354.
Diseño y validación de una lista de cotejo para evaluar planes estratégicos de turismo
experiencial.
Sin embargo, pese a este crecimiento sostenido, persiste un problema central:
la ausencia de metodologías estandarizadas y validadas que garanticen la
calidad, pertinencia y sostenibilidad de los planes estratégicos en el turismo
experiencial, aspecto crítico para los emprendimientos que surgen desde
carreras formativas vinculadas, para el caso, a la cultura física, el deporte, el
marketing deportivo o el turismo recreativo y de naturaleza. En estos ámbitos
profesionales, donde se diseñan proyectos que buscan integrar experiencias
turísticas diferenciadas, la falta de instrumentos rigurosos se traduce en planes
con escasa coherencia entre diagnóstico, objetivos, acciones e impactos
esperados. Esta carencia incrementa los riesgos de improvisación,
fragmentación y desalineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS),
debilitando tanto la competitividad de los nuevos proyectos como su viabilidad a
largo plazo (OMT, 2023; Elkington, 1997).
La planeación estratégica en turismo experiencial requiere apoyarse en marcos
conceptuales sólidos, capaces de articular tanto los factores de mercado como
los aportes de la gestión y la teoría organizacional. Desde la perspectiva de
recursos y capacidades, Barney (1991) argumenta que las ventajas competitivas
sostenibles se fundamentan en activos valiosos, raros, inimitables y no
sustituibles (VRIN). En el turismo experiencial, tales activos corresponden a
elementos como la autenticidad cultural, la innovación en el diseño de vivencias
y la posibilidad de generar inmersión emocional.
Las estrategias exitosas en turismo requieren trascender el posicionamiento de
marca mediante narrativas que generen vínculos emocionales (Kotler & Keller,
2
016), en sintonía con el marketing experiencial de Schmitt (1999), mientras que
la fidelización y competitividad sostenida se fundamentan en dichas experiencias
Kumar & Shah, 2014). La innovación, expresada en tecnologías emergentes o
en la valorización de saberes tradicionales, constituye un eje central (López,
024), complementado por la sostenibilidad en dimensiones ambientales,
(
2
sociales, culturales y económicas (Elkington, 1997; OMT, 2023). Estas
categorías, junto con la pertinencia, coherencia y viabilidad, son esenciales en
los planes estratégicos, respaldadas por la teoría de recursos y capacidades,
que enfatiza la gestión de activos VRIN para la ventaja competitiva (Barney,
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